Coca Cola no sólo reparte felicidad, también medicinas


Desde hace algunos años que Coca Cola empezó con este bonito proyecto y cada vez más es la financiación que obtienen para poder desarrollarlo y ampliarlo. Para ello se apoyan en su modelo de distribución, que es el siguiente: la empresa Coca Cola Company se encarga de generar la demanda a través del marketing y la promoción de la marca, la innovación y el desarrollo del producto y la fabricación del concentrado de jarabe. En prácticamente todos los países del mundo, tienen franquiciados que reciben el concentrado de jarabe y se encargan de dar cobertura a la demanda generada por Coca Cola, a través de sus instalaciones propias con el embotellado, la venta y la gestión de los clientes.

Esta dinámica permite a Coca Cola servir alrededor de 1.8 billones de productos al día, en cerca de 16 millones de puntos de venta, de los cuáles 10 requieren entregas directas. Concretamente en España, la empresa Coca Cola Iberian Partners es la que hace realidad la parte del proceso independiente a Coca Cola Company.

Este modelo de distribución también es aplicado en el continente de África, considerado uno de los más difíciles de gestionar dentro de la disciplina de la logística, y el más cambiante, debido a los constantes conflictos armados que surgen, epidemias, infraestructuras, inestabilidad de los gobiernos, etc. Durante años ha sido un modelo muy exitoso y objeto de estudio, ya no sólo por otras empresas, sino por gobiernos locales. Coca Cola ha generado la idea de que para ser su socio has de hacer las cosas bien y esto provoca que sus franquicias en el continente africano se esfuercen constantemente en mejorar su distribución, y esto junto con el hecho de que nadie conoce mejor que la gente de allí los terrenos, las posibles alternativas en caso de que surja un conflicto que inhabilita ciertas zonas, etc. hacen posible que se pueda entregar una Coca Cola fría en casi cualquier punto de África.

coca cola

En el año 1999, con la idea de llevar medicamentos donde más los necesitan y menos acceso tienen a ellos y aprovechando algo de espacio que quedaba en las cajas de botellas que se distribuían en bicicleta por las aldeas, se empezaron a repartir algunas medicinas, pero no es hasta el año 2008, cuando nace  el movimiento ColaLife. Para saber más acerca de esta gran iniciativa, aquí está su web, donde tienen algunos posts realmente interesantes:

http://www.colalife.org/

cola life

Así pues, aprovechando su cadena de suministro, Coca Cola poco a poco empezó a abastecer medicamentos por el continente y algunos de ellos fundamentales y con ayuda de sus sistemas de conservación del frío a lo largo de toda la cadena. En el año 2010, fue la misma empresa Coca Cola Company, quien decidió empezar con la misma iniciativa en los países de Tanzania y Ghana y poco a poco han ido abarcando más y más comunidades, así como captando inversores y promotores, de forma que cuenta con más de 16 millones de euros para seguir expandiéndose en los próximos 5 años. El proyecto gestionado por Coca Cola se llama “Última Milla”:

http://www.cocacolaespana.es/nosotros/la-red-de-distribucion-de-coca-cola-ayuda-a-los-medicamentos-a-llegar-a-todas-partes

ultima milla

 

Los últimos metros en la carrera de la distribución


Con el auge de las ventas eCommerce en los últimos años, y dada la naturaleza de éstas, en las que el cliente compra algo cómoda y rápidamente por internet, y realiza el pago, pero la venta no se completa hasta que no recibe el producto, tiempo que puede variar mucho dependiendo del distribuidor, cada vez más las empresas buscan la excelencia en los plazos de entrega urgentes. Y es que no sólo es cuestión de servicio e imagen de cara al consumidor el entregar el producto rápido y sin problemas, los analistas del sector aseguran que existe un alto riesgo de que la venta no se complete cuanto mayor sea el plazo de servicio, ya que más tiempo tendrá el cliente de arrepentirse de su compra, o de encontrarla en alguna tienda física a un mejor precio, o en un momento de mayor necesidad dentro de ese periodo.

Es por esto que en los últimos años hemos visto como grandes empresas de la distribución han concentrado gran parte de sus esfuerzos en reducir los plazos de entrega y mejorar el servicio, algunas de ellas, como es el caso de Amazon, con el objetivo en de servir pedidos en un día. Pero no son las primeras, y es que en el mercado existen empresas de distribución que desarrollan su actividad en estos últimos metros de la entrega y que es posible que revolucionen el concepto de comprar por internet o de comprar en general. En un principio su objetivo era el de colaborar con las plataformas eCommerce para otorgarles un servicio de mayor calidad y asegurar así la venta con mejores plazos. Startups españolas como Glovo y Emakers, utilizan algoritmos que calculan secuencias de reparto en función de las ubicaciones de las ventas y rutas a realizar, y con ello son capaces de ofrecerle al cliente franjas en las que desearía recibir su pedido. Los tiempos de entrega se mueven desde un mínimo de treinta minutos, hasta cualquier hora que se quiera dentro del mismo día, con un ratio de entrega del 95%. Son números a destacar, teniendo en cuenta que en el sector de la venta eCommerce, el 30% de las ventas con un plazo de servicio superior a los 4 días, no terminan de completarse.

Todo ello con la ayuda de transporte sostenible, y es que las empresas cuentan con varios almacenes dentro las grandes ciudades, donde consolidan los pedidos y realizan el reparto, bien a pie, o con bicicletas o triciclos motorizados (estos últimos con una capacidad de carga similar a la de una furgoneta pequeña). De esta forma, no sólo no se contamina, sino que la movilidad y la supresión del factor “tráfico”, logran tiempos de entrega inalcanzables con vehículos de carretera dentro de las grandes ciudades.

Glovo

El modelo de negocio captó mi atención porque ofrecían la posibilidad de entregar “cualquier cosa” en media hora, en prácticamente cualquier sitio de Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla, ya no se trata de recibir satisfactoriamente el pedido que hemos hecho por internet, sino de que puedes estar yendo al trabajo, y de camino pedir un café con croissants de tu horno favorito, y que para cuando hayas llegado, los tengas en la puerta calentitos. O que en un día lleno reuniones donde no tienes ni un segundo para ir al baño, y la carga de trabajo y el estrés te generan dolor de cabeza, puedas hacer un pedido desde tu móvil en 10 segundos, y que a la media hora tengas una caja de aspirinas en tu bolsillo. Cualquier cosa para facilitarle la vida al cliente!